Herramienta para la paz
Mensaje del día internacional del teatro por Jessica A. Kaahwa
La directora Jessica A. Kaahwa, de Uganda, escribió el Mensaje para
el Día Internacional del Teatro, el 27 de marzo, el cual publicamos
aquí porque lo compartimos en todas sus letras y con todas las
metáforas que de ahí se desprenden.
La reunión de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que tiene
el teatro para movilizar comunidades y tender puentes entre las
diferencias.
¿Han imaginado alguna vez que el teatro podría ser una potente
herramienta para la paz y la reconciliación?
Mientras las naciones consumen sumas colosales de dinero en misiones
para la paz en áreas del mundo en violento conflicto, se le presta
poca atención al teatro como alternativa individualizada para la
transformación y el manejo de conflictos. ¿Cómo pueden los
ciudadanos de la madre Tierra lograr paz universal cuando los
instrumentos que se emplean para ello vienen de poderes externos y
aparentemente represores?
El teatro permea sutilmente el alma humana atenazada por el miedo y
la sospecha, alterando la imagen que tienen de ellos mismos y
abriendo un mundo de alternativas para el individuo y por
consiguiente para la comunidad. Puede dar significado a realidades
diarias mientras previene un futuro incierto. Puede tomar parte de
la política en formas simples, directas. Al ser inclusivo, el teatro
puede presentar experiencias capaces de trascender conceptos pre
concebidos erróneos.
Además, el teatro es un medio probado para abogar e introducir ideas
que sostenemos colectivamente, y por las que deseamos luchar cuando
son violadas.
Anticipando un futuro pacífico, debemos comenzar por usar medios
pacíficos que busquen entender, respetar y reconocer las
contribuciones de cada ser humano en el proceso de conducir a la
paz. El teatro es ese lenguaje universal por el que podemos enviar
mensajes de paz y reconciliación.
Involucrando activamente a los participantes, el teatro puede hacer
que muchas almas reconstruyan sus conceptos pre establecidos y, de
esta manera, da al individuo la oportunidad de renacer para hacer
elecciones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas.
Para que el teatro prospere entre otras formas del arte, debemos dar
un enérgico paso adelante para incorporarlo a la vida cotidiana,
tratando temas apremiantes de conflicto y paz.
Buscando la transformación social y la reforma de comunidades, el
teatro ya existe en áreas devastadas por la guerra y entre pueblos
que sufren pobreza o enfermedad crónica. Hay un número creciente de
historias de éxito donde el teatro ha logrado movilizar audiencias
para construir conciencia y ayudar a víctimas de traumas de
post-guerra. Plataformas culturales como el Instituto Internacional
del Teatro, que apunta a “consolidar la paz y la amistad entre las
gentes” ya tienen existencia.
Es entonces una farsa mantenernos callados en tiempos como los
nuestros, conociendo el poder del teatro, y dejar que los que
empuñan las armas y los que arrojan las bombas sean los guardianes
de la paz de nuestro mundo. ¿Cómo pueden las herramientas de
alienación ser también instrumentos de paz y reconciliación?
Les conmino en este Día Mundial del Teatro a pensar en esta
perspectiva y a difundir el teatro como una herramienta universal
para el diálogo, la transformación social y la reforma. Mientras las
Naciones Unidas gastan sumas colosales en misiones de paz en todo el
mundo con el uso de armas, el teatro es una alternativa espontánea,
humana, menos costosa y mucho más poderosa.
Puede que no sea la única respuesta para traer la paz, pero el
teatro debe seguramente ser incorporado como una herramienta
efectiva en las misiones de paz.

